Una pareja llega a casa. Es una noche especial. Pero, en lugar de festejarlo, van de un lado a otro del edificio soltándose reproches y diciendo en voz alta lo que, claramente, llevan tiempo guardando. A simple vista, podría parecer que Malcolm & Marie (Sam Levinson, 2021) es solo eso. Pero, si te dejas atrapar por el combate dialéctico entre los personajes de Zendaya y John David Washington, descubrirás que la propuesta es fascinante.

 Life is gonna get easier, but it’s also gonna get harder.

marie (zendaya)

La anécdota, por llamarla de alguna manera, que rodea esta producción es que se trata de una de las primeras películas concebidas, escritas, dirigidas y montadas en pandemia. Un vehículo para el lucimiento de su creador, Sam Levinson, y sus dos únicos actores.

Levinson se luce al darle estilo cinematográfico a esta discusión de pareja de casi dos horas de duración (la casa donde transcurre la acción da mucho juego); y por utilizarla, además, para lanzar un montón de ideas interesantes sobre el arte de hacer cine, la autoría, la autenticidad, las motivaciones, y el papel y el valor de los críticos.

Y ellos, Zendaya y John David Washington, que viven su mejor momento profesional, derrochan tanta intensidad y carisma que no quieres perderte ninguno de sus gestos.

Malcolm & Marie

De ella, la estrella veinteañera del momento, se dice que es su primer papel como adulta y que brilla con tanta fuerza que hasta quienes hacen quinielas de premios han apostado por su nombre (los que los entregan, de momento, la ignoran).

Pero tanto uno como otro, en lugares, eso sí, opuestos (Zendaya más contenida, Washington a veces incluso histriónico), logran agitar algo dentro de todos los que vivimos o alguna vez hemos vivido en pareja.

Las palabras que no se dicen pero salen a borbotones en el momento menos indicado; los reproches que pierden fuelle a medida que el otro contraargumenta; el arrepentimiento casi inmediato; el envalentonarse de nuevo un segundo después…

En fin, esta discusión de pareja por capítulos que estructura Malcolm & Marie resulta tan incómoda como fascinante, y asistir a ella una experiencia que te deja más o menos tocado.

Zendaya en Malcolm & Marie

Nota: 6 / 10

Para recordar:

Zendaya de principio a fin.

John David Washington cuando su personaje se serena.

La manera en que Levinson juega con los espacios y los cambios de look de Zendaya para crear secuencias muy diferentes entre sí.

La reflexión que lanza sobre el mundo de la crítica de cine: hacer una compleja lectura de una peli que, al final, solo buscaba contar una historia.

Para olvidar:

Cuando la discusión se convierte en monólogo (salvo el último).

La reacción exagerada de John David Washington a la crítica de la película: te pierdes.