Quién le iba a decir a la directora Catherine Hardwicke que su adaptación de la novela Crepúsculo‘ iba a tener tantos imitadores. Desde su estreno en 2008, la película ha presenciado ‘plagios’ televisivos, como la serie ‘Crónicas vampíricas’ o la española ‘Ángel o demonio’, parodias como ‘Híncame el diente’ y una revisión cinematográfica del género de monstruos al que se ha añadido pasión adolescente. El ultimo ejemplo, Caperucita roja, dirigida por la propia Hardwicke, convierte a la inocente niña del cuento en una joven desfogada que debe decidir entre dos amores, y, al lobo, en un hombre lobo sospechosamente interesado en la niña. El resultado: menos hormona de la esperada y escaso buen cine.

Corre, Bella… digo, Valerie

Caperucita Roja (Red Riding Hood)‘, 2011, Estados Unidos.
Directora: Catherine Hardwicke.
Guionista: David Johnson.
Reparto: Amanda Seyfried, Shiloh Fernandez, Max Irons, Gary Oldman, Billy Burke, Julie Christie, Virginia Madsen y Lukas Haas.
Valerie (Amanda Seyfried) está enamorada de Peter (Shiloh Fernández),
pero sus padres han organizado su matrimonio con el adinerado Henry
(Max Irons). Ante la perspectiva de separarse, Valerie y Peter planean
fugarse juntos, pero justo entonces se enteran de que la hermana mayor
de Valerie ha sido asesinada por el hombre lobo que atemoriza a sus vecinos

 

En pocas palabras, como corresponde a esta microcrítica, ‘Caperucita Roja’ cuenta una historia pobre que adopta los elementos del conocido cuento de los hermanos Grimm -la abuela, el lobo, el leñador- para crear un relato de amor adolescente e intrigas que ni enamora ni crea tensión. Carece de profundidad, de magnetismo y de interés alguno.

La protagonista, Amanda Seyfried, da vida con más o menos acierto a la clásica joven valiente que sin pretenderlo se convierte en el objeto de deseo del villano -el hombre lobo-. Sus pretendientes, los actores que supuestamente harán suspirar a las espectadoras, también se manejan bien en sus planísimos roles, pero las grandes estrellas del reparto, Gary Oldman, Julie Christie y Virginia Madsen, decepcionan.

Si no fuera por esa atmósfera que tanto recuerda al ‘Sleepy Hollow’ de Tim Burton…

Nota: 4 / 10

Para recordar:

– El diseño de producción, que genera una atmósfera muy sugerente.

– El contraste de los colores vivos de los trajes de los personajes con el paisaje blanco.

Para olvidar:


– La poca consistencia del guión.

– El clásico juego de que prácticamente todos los personajes con diálogo parezcan sospechosos en algún momento. Aunque intente generar sorpresa, consigue lo contrario, porque ya hemos aprendido que esas ‘pistas’ tienden a ser falsas.

– Que Virginia Madsen haya pasado de la magnética Maya de ‘Entre copas’ a este personaje tan insustancial y que, para colmo, parezca más una prostituta del pueblo que la madre de la protagonista.