Parecía difícil, pero esta Mujercitas (Little Women) es diferente a todas las versiones anteriores. Diferente porque adopta un nuevo punto de vista para narrar la historia de sobra conocida de las hermanas March. Si las adaptaciones de 1933, 1949 y 1994 se centraban en cómo las niñas se convertían en adultas y en sus tramas amorosas, la versión que escribe y dirige Greta Gerwig es un homenaje feminista a las mujeres, en especial a la autora del libro, Louisa May Alcott, y a ella misma.

I’d rather be a free spinster and paddle my own canoe

Jo March (saoirse ronan)

Mujercitas (2019) arranca más o menos donde terminan la novela y las adaptaciones anteriores. Con su protagonista, Jo March, procurando ganarse la vida como escritora. De ahí pasa a su hermana Amy, que coincide con Laurie en el extranjero. A continuación a Meg, casada y con hijos. Y por último a Beth, sola junto a su piano.

Timothée Chalamet y Florence Pugh en Mujercitas

¿Por qué desvelar el futuro de las hermanas March nada más arrancar la película? ¿Por qué no contar su historia de manera cronológica? Supongo que porque Greta Gerwig sabía que no iba a sorprendernos con tramas y desenlaces que la mayoría ya conocemos. Porque, de hacerlo, su Mujercitas sería otra más, si acaso «la de Saoirse Ronan» para diferenciarla del resto, y para eso no valía la pena recuperar la historia.

Si, en cambio, se centraba en los sueños de las cuatro mujeres, los que vieron cumplidos y los que se quedaron por el camino, ya fuera por el hecho de ser mujeres o por cualquier otra razón; en las dificultades que tuvieron que superar y en aquellas a las que no pudieron plantarles cara; si lo hacía, su Mujercitas merecería la pena. Como así ha sido.

Mujercitas

La historia de una novela especial

Greta Gerwig utiliza la historia de las hermanas March para hablarnos de mujeres, pero no solo de Jo, Meg, Beth y Amy, sino también, y sobre todo, de Louisa May Alcott y, quizá sin querer, un poco de ella misma.

Nunca antes la figura de la autora de Mujercitas, novela publicada en 1868, estuvo tan presente. De hecho, toda la película se articula sobre la gestación de la novela, que en la ficción firma Jo March. El filme empieza y termina con el libro. Las vivencias de las hermanas March en el hogar familiar de Massachusetts son la inspiración que mueve a Jo a escribir su historia. E incluso el desenlace de la hermana rebelde se construye como un guiño a la experiencia de Alcott tratando de publicar su novela.

En esta Mujercitas se aprecia mejor que nunca que Jo March es el álter ego de Louisa May Alcott y, al mismo tiempo, el de la directora Greta Gerwig. Si la actriz Saoirse Ronan encarnaba a la versión cinematográfica de la Gerwig adolescente en la maravillosa Lady Bird (2017), aquí interpreta a la Gerwig autora. Esa que, según ha confesado la propia cineasta, decidió escribir cuando leyó Mujercitas.

Mujercitas

Un reparto luminoso

Tanto en la película de 2017 como en esta, Saoirse Ronan está increíble. Entonces fue nominada al Oscar a la mejor actriz, ahora es una de las probables candidatas a recibir la candidatura.

Ronan se transforma con naturalidad en una Jo intrépida, decidida, nostálgica, adelantada a su tiempo. Y con pelazo -las cosas como son-.

Pero quien logra comerse la pantalla es una luminosa Florence Pugh en la piel de Amy, la hermana frívola que en esta versión adquiere una interesante nueva dimensión. La actriz logra que nos olvidemos, incluso, de que la gran Meryl Streep también actúa en la película.

A Ronan, Pugh y Streep les acompañan Timothée Chalamet -destilando encanto con su aparente fragilidad-, Emma Watson, Eliza Scanlen, Chris Cooper y Laura Dern en una nueva actuación que nos deja con ganas de más -después de brillar en Historia de un matrimonio-.

Laura Dern en Mujercitas

Un reparto estelar, una vuelta de tuerca que aporta frescura a una historia vieja y universal… Junto a la acertada banda sonora de Alexandre Desplat y un vestuario que es casi otro protagonista, dan forma a la Mujercitas de la generación más feminista de la historia reciente. Una delicia.


Nota: 7 / 10

Para recordar:

Saoirse Ronan, perfecta Jo March

Florence Pugh y su facilidad para destacar sobre el resto

El frágil encanto de Timothée Chalamet

El vestuario

La metareferencia final

Para olvidar:

Nos quedamos con ganas de más Laura Dern

Los clímax que contienen la trama pierden fuerza en esta adaptación