Lo mejor de Puñales por la espalda (Knives out) no es el espectáculo cinematográfico que ofrece, ni lo entretenida que resulta su trama, ni tampoco el buen hacer de sus intérpretes. Lo mejor de la película que escribe y dirige Rian Johnson es que recupera un género venido a menos para darle una vuelta de tuerca y hacer con su experimento una gran película. En otras palabras, que sorprende.

I suspect foul play. I have eliminated no suspects

Benoit Blanc (Daniel Craig)

Puñales por la espalda es el ejemplo más reciente del whodunit, el género de misterio que invita a descifrar quién es el asesino de entre un grupo más o menos numeroso de sospechosos. En este caso, el argumento gira en torno a la muerte del anciano millonario Harlan Thrombey. Y los principales sospechosos son sus propios familiares y personas de más confianza.

Hasta aquí, tenemos una historia propia de una novela de Agatha Christie -la influencia del mítico detective Hércules Poirot en el personaje de Daniel Craig es innegable-. Entretenida, pero en cierto modo previsible.

Sin embargo, a los pocos minutos de metraje Rian Johnson da un giro sorpresa y nos sumerge en un apasionante viaje cargado de misterio, humor negro y crítica social.

Ana de Armas y Daniel Craig en Puñales por la espalda

Divertida y mordaz

Porque sí, en Puñales por la espalda no solo asistimos a un juego cuyo premio final consiste en adivinar quién es responsable de la muerte de Harlan Thrombey, sino también a un divertido y mordaz retrato de una sociedad acomodada en el status quo, egoísta y en absoluto empática.

Una sociedad que finge preocuparse por una joven de padres inmigrantes pero ni siquiera acierta a decir su procedencia, que presume de haberse labrado un porvenir sin ayuda cuando todo comenzó con un crédito, que cree que el llevar un apellido ya lo arregla todo.

Una sociedad representada en los Thrombey, encarnados por un reparto de lujo: Jamie Lee Curtis, Don Johnson, Chris Evans, Toni Collette, Michael Shannon…

Rian Johnson ha obrado con inteligencia y se ha rodeado de grandes estrellas para reivindicar su calidad como cineasta tras la sonora decepción que supuso Star Wars: Los últimos Jedi

Con actores como Craig o Curtis es mucho más fácil volver al punto de mira. Y si lo además lo haces con altas dosis de humor negro y un guion ingenioso, el resultado es alentador.

Reparto de Puñales por la espalda

Ana de Armas, la que más brilla

Si, como yo, ya has visto Puñales por la espalda, no te extrañará saber que figura entre las mejores películas del año para numerosos críticos y publicaciones especializadas. Es más, acaba de ser nominada a 3 Globos de Oro: mejor comedia, mejor actor en comedia para Daniel Craig y mejor actriz en comedia para Ana de Armas.

La intérprete hispano cubana, que, por cierto, pisa fuerte en Hollywood, es el alma de la película. Un personaje con el que conectamos en pocos segundos y desde cuya mirada asistimos al retrato social que esconde esta montaña rusa de pistas y revelaciones. Vulnerable, valiente, generosa, inteligente… en fin, la clásica heroína que, como todo lo demás en esta versión de Rian Johnson, tiene poco de típico.

Ana de Armas en Puñales por la espalda

El placer de verla en el cine

No se me ocurre ninguna razón para no recomendarte Puñales por la espalda. Quizá ese es el principal motivo por el que, desde aquí, te animo a que la veas. Entretenimiento garantizado. Puro cine condensado en algo más de dos horas.


Nota: 8 / 10

Para recordar:

El guion original de Rian Johnson: ingenioso, ácido, trepidante.

El descubrimiento de Ana de Armas.

Qué bien se mueve Daniel Craig en la comedia.

Y Chris Evans tampoco se queda atrás.

Para olvidar:

Que al intentar descifrar las pistas que conducen al asesino acabes percatándote también de los agujeros que tiene el guion.