Hoy se estrena ‘Amanecer. Parte I, el cuarto título de la saga iniciada con ‘Crepúsculo’ y primera adaptación del último libro de Stephenie Meyer. Seguro que la mayoría ya lo sabéis, sólo hace falta encender la televisión y ver los continuos anuncios que hablan del evento cinematográfico del año -¿?-, o conectarse a Twitter y leer los nombres de los personajes en los Trending Topic, o salir a la calle y observar cómo las adolescentes parecen más alteradas estos días… Pues bien, aprovechando la coyuntura y para resarcirme de la inexplicablemente malgastada noche del domingo que pasé pegada al televisor mientras emitían ‘Crepúsculo’, he decidido listar, en este blog, los aspectos positivos de la saga. Porque detrás de tanto éxito habrá alguna razón de peso, ¿no?

Actualizado: Crítica de ‘La saga Crepúsculo: Amanecer’

Kristen Stewart y Robert Pattinson, la pareja culpable de muchos despertares sexuales

Pues… no. O, bueno, quizás sí. A ver, hagamos un esfuerzo. Razones para ver la saga ‘Crepúsculo’ -y de paso no sentirte avergonzado de asistir al estreno de ‘Amanecer. Parte I’-:

  • La ambientación, con esos paisajes tan oscuros y sugerentes
  • … …   
  • … … … 
  • ¡Ah, sí! El hecho de saber de qué van las ‘famosas películas ésas sobre vampiros’ 
  • Entender de dónde viene la fiebre vampírica de los últimos años 
  • Conocer por qué el, en mi opinión poco agraciado y más bien grimoso, Robert Pattinson, se ha convertido en ídolo de quinceañeras 
  • Enfrentarte a una disyuntiva más en la vida: ¿’team Edward o ‘team Jacob’? 
  • … 
  • … … 
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Taylor Lautner, provocando suspiros en el cine -los he oído-

Vale, ahora en serio: el gran motivo para ver ‘Crepúsculo’, ‘Luna nueva’, ‘Eclipse’ o ‘Amanecer. Parte I’ es que necesites, o te apetezca, un reajuste hormonal, y cualquiera de estas películas te lo ofrezca. A mí, sinceramente, no me lo dan.

Fui lectora de los libros, una saga que, por cierto, arrancó muy bien pero fue perdiendo fuelle por el camino, y vi las películas ya estrenadas con la mejor de las intenciones. Pero al final las únicas imágenes que se me quedaron grabadas fueron las de un vampiro con harina en la cara y ojos muy, muy, abiertos, y las de una chica con permanente gesto de repulsión -y eso sin hablar de los pelucones de la familia Cullen-.

Luego aparecerían los hombres lobo, pero éstos inspiraban de todo menos miedo; y con ellos el argumento entraba en una especie de bucle que se repetiría hasta el capítulo final, el que hoy se estrena. Aunque, para hacer aún más rentable la saga, el verdadero final no verá la luz hasta finales de 2012.

Los Cullen. Buffy podría con todos ellos, y ella solita.

Sin embargo, los filmes siguen llenando cines y congregando a espectadores frente al televisor, y por muy poco expresivos que resulten sus personajes, mal hilvanado que esté el guión o peor dirigida que esté la película, las integrantes del ‘team Edward’ o el ‘team Jacob’ seguirán insistiendo en que ésta es una saga memorable. Quién sabe, quizás ‘Amanecer’ les dé la razon, aunque lo dudo.

Mientras, los que pensamos que no merece ni una entrada en el Día del Espectador, no podremos evitar sentir curiosidad y apuntarnos también a verla, aunque sólo como segundo plato -sin colas ni chiquillas gritando alrededor-. Menos mal que siempre nos quedará Twitter para comentarla entre risas al día siguiente.