Riz Ahmed podría ser la única razón potente para ver Sound of metal (Darius Marder, 2019) y la experiencia seguiría mereciendo la pena. Porque cómo se mete en la piel de este músico ex adicto que un buen día pierde la audición es de esas interpretaciones que ponen la piel de gallina. Si por mí fuera, ya tenía el Oscar al mejor actor en la mano.

Today is not a good day

ruben (riz ahmed)

Sound of metal parte de una premisa interesante. Ruben, un batería para el que la música lo es todo, su trabajo, su familia, su casa…, se queda sordo. Para colmo, es también un ex adicto (a todo, como él mismo confiesa), así que claramente necesita ayuda para hacer frente a su nueva situación. Así es como acaba en la comunidad que gestiona Joe (un Paul Raci que da una lección soberbia de cómo construir un personaje carismático).

Paul Raci en Sound of Metal
Paul Raci es, en la realidad, hijo de una pareja sorda y domina el lenguaje de signos

Y a partir de aquí… nos encontramos con un melodrama que perfectamente podría encajar en ese subgénero al que conocemos como ‘película de Antena 3 por la tarde’. Previsible, emotivo, poco creíble y con escenas que nada más arrancar sabes cómo van a terminar.

De hecho, la trama tiene tan poca chicha que lo de que el personaje principal sea un músico no importa, salvo por una escena, una de las más poderosas de todo el filme (dos personajes y un tobogán). Pero la ironía que hay en que justo un batería que trabaja con el oído lo pierda no se explota en absoluto.

Razones para verla

Aún así, como decía, Sound of metal vale la pena. Por un lado, por el esfuerzo que realiza en que comprendamos qué se siente cuando todos los sonidos a tu alrededor dejan de serlo. Ese juego de sonidos y silencios es impactante y, en cierta manera, contribuye a que empaticemos tanto con Ruben, el personaje de Ahmed.

Sound of metal
Los críticos también han elogiado el trabajo de Riz Ahmed con más de 10 premios

La otra razón por la que te diría que sí, que vieras Sound of metal, es, como ya habrás sospechado, Riz Ahmed. Sin excederse, y eso que sería muy fácil en este caso, transmite a la perfección el miedo, la impotencia, la inseguridad y la aceptación de Ruben. En todo momento tienes la sensación de saber qué está sintiendo, o pensando, y acompañarle en su particular viaje del héroe es todo un placer.

Lo cierto es que los tres actores principales de Sound of metal brillan de forma especial. Paul Raci, el secundario más premiado de la temporada hasta la fecha, transmite un magnetismo y una autoridad que te dejan pegado al asiento. Y Olivia Cooke crea con gran sensibilidad un personaje que se queda en el recuerdo, pese a sus pocos minutos en pantalla.

Olivia Cooke en Sound of metal
Olivia Cooke es Lou

Dicho esto, es casi seguro que Riz Ahmed logre su primera nominación al Oscar al mejor actor principal por este papel, y aún hay posibilidades de que Raci opte al de mejor actor de reparto. Pero también es cosa hecha que ninguno de los dos ganará, y puede que Sound of metal pase al cajón de las películas que solo se ven una vez. Pero nada de eso evitará que sigamos recordando ese momento —la otra poderosa escena de la película— en el que Ruben logra por fin su objetivo para perder, un instante después, toda esperanza…


Nota: 6 / 10

Para recordar:

Riz Ahmed, inmenso, inolvidable.

Paul Raci, el carisma personificado.

El intento de recrear cómo escucha una persona con problemas de audición.

Para olvidar:

Su previsibilidad.

Su envoltorio de melodrama de sábado por la tarde.