Antes de darle el adiós definitivo a la temporada de premios 2014/2015, toca reflexionar y comentar lo que han dado de sí los últimos meses. O, dicho de otro modo, lo que hemos aprendido en la última carrera.

La Academia se arriesga

Todos sabemos que las biografías de personas reales con alguna discapacidad, las historias de superación personal o los dramas bélicos tienen más posibilidades que el resto de triunfar en los Oscar. El hecho de que el perfil medio del académico sea el de un hombre blanco mayor de 65 años contribuye a ese conservadurismo. Sin embargo, algo se mueve en la Academia que sus decisiones parecen más arriesgadas que nunca.

Porque este 2015, a pesar de que entre las nominadas figuraba el biopic del matemático que ayudó a ganar la Segunda Guerra Mundial para más tarde ser condenado por su orientación sexual o la historia romántica entre el físico quejado de ELA más famoso del mundo y su entregada esposa, las favoritas al premio gordo fueron dos largometrajes que se alejaban de los tópicos y destacaban por una puesta en escena experimental.

Por un lado,Birdman, comedia dramática en un falso plano secuencia con banda sonora improvisada; y por el otro, Boyhood, proyecto rodado a lo largo de 12 años con los mismos actores. Ambas suponen la prueba fehaciente de que la Academia se está modernizando.

El paso del tiempo en ‘Boyhood’ versus los planos secuencia de ‘Birdman’

Los Oscar son cada vez más internacionales

En los últimos 4 años, el Oscar al mejor director lo han ganado un francés (Michel Hazanavicius), un taiwanés (Ang Lee) y dos mexicanos (Alfonso Cuarón en 2014 y Alejandro González Iñárritu hace dos semanas). Es la categoría entre las grandes más internacional de todas, pero el gusto por premiar a extranjeros no es raro, sobre todo en los apartados técnicos.

Por ejemplo, el también mexicano Emmanuel Lubezki ha logrado este año el segundo premio consecutivo a la mejor fotografía (en 2013 era un chileno, Claudio Miranda, quien se hacía con él); y el francés Alexandre Desplat ha ganado el Oscar a la mejor banda sonora, categoría a la que optaba con dos candidaturas.

Alejandro González Iñárritu y Emmanuel Lubezki posan con sus Oscar

Se hace de rogar, pero al final llega

A la Academia le gusta saldar sus deudas y, por eso, no deja pasar la oportunidad de premiar a sus eternos nominados. Los últimos ejemplos los hemos visto este año: Julianne Moore ganaba el Oscar a la mejor actriz tras 5 candidaturas, Alejandro González Iñárritu triunfaba en dirección y guión original después de que sus 4 películas anteriores estuvieran presentes en los Oscar; y Alexandre Desplat subía a recoger la estatuilla tras 9 nominaciones en 8 años.

Julianne Moore y su ansiada estatuilla

Son los reyes del…


Benedict Cumberbatch, del photobomb. Lo demostró en 2014 y repitió este 2015

Benedict Cumberbatch en los Oscar 2014
Benedict Cumberbatch en los Globos de Oro 2015

Meryl Streep, del entusiasmo, tanto el año pasado como éste

Meryl Streep, entregada a la música de Pharrell Williams
Meryl Streep, entregada al discurso de Patricia Arquette

John Travolta, del ridículo. En 2014 se trabó con el nombre de Idina Menzel y en 2015 destacó por su excesivas muestras de afecto

Travolta, raro raro en los Oscar 2015

Los Globos de Oro ya no son la antesala; los premios de los gremios, sí

Resulta inevitable hablar de la entrega de los Globos de Oro, los galardones que concede la prensa extranjera en Hollywood, como de la antesala de los Oscar. Sin embargo, sus elecciones cada vez distan más de las decisiones de la Academia. Todo lo contrario ocurre con los gremios, que cada año son más certeros a la hora de pronosticar los futuros ganadores del Oscar (lógico si tenemos en cuenta que sus miembros también son académicos).

Este año, por ejemplo, el Globo de Oro al mejor director fue para Richard Linklater por ‘Boyhood’ (película que también ganó en drama mientras ‘Birdman’ lo hizo en comedia) pero el Oscar se lo llevó Iñárritu. En cambio, el DGA (premio del sindicato de directores) y el PGA (de productores) recayeron en el mexicano y en ‘Birdman’ respectivamente, ambos ganadores del Oscar. Es más, el vencedor del PGA logra también el Oscar desde 2007 (en total, 18 veces desde 1989).

Alejandro González Iñárritu posa con su DGA y su PGA

Nada está decidido hasta el final

Puesto que los gremios eligen a sus ganadores más tarde que los críticos y los periodistas, el resultado de la carrera es impredecible hasta prácticamente el último momento. La temporada que acaba de terminar arrancó con ‘Boyhood’ como la gran favorita pero la carrera dio un vuelco en cuanto directores, productores y actores anunciaron su veredicto y declararon a ‘Birdman’ la preferida del año. La tensión se mantuvo hasta el último instante, convirtiendo esta temporada de premios en una de las más apasionantes de la última década.

Iñárritu, extra feliz con sus 3 estatuillas

La crítica y la Academia andan caminos diferentes

Que esta temporada haya suscitado tanta intriga se debe, también, a que la Academia ha demostrado no escuchar a la crítica. Si echamos un vistazo a todos los galardones entregados desde otoño, muchos por círculos de críticos, comprobaremos que ‘Boyhood’, Richard Linklater, ‘La Lego película’ (ni siquiera nominada) o Michael Keaton ganaban por mayoría. Y veremos también que una de las cintas con más candidaturas a los Oscar, ‘El francotirador‘, pasó totalmente desapercibida hasta que los académicos desvelaron sus nominados.

Y ganar el Bafta o competir en montaje no es la regla

Desde 2007 la película que ganaba el Bafta, el premio de la Academia Británica, conseguía también el Oscar, pero este año no. Y desde 1981 el filme ganador del Oscar estaba nominado a mejor montaje, pero este año no.

El equipo de ‘Boyhood’ (y Tom Cruise) posa con sus Bafta (mejor película y mejor actriz de reparto para Patricia Arquette)

Estrenar pronto tampoco es un hándicap

Si una película tiene potencial como ‘oscarizable’, el estudio que la produce suele programar su estreno para finales de año, por eso de que el recuerdo sea más reciente y el efecto, por tanto, mayor. Como consecuencia, el espectador tiene la sensación de que las películas buenas sólo se estrenan en invierno. Sin embargo, entre las más nominadas de este año figuraban tres largometrajes que aterrizaron en los cines a principios de año, algunas cuando la anterior temporada ni siquiera había finalizado.

Hablo de ‘Whiplash’ (ganadora de Sundance en enero), ‘Boyhood’ y ‘El Gran Hotel Budapest’ (vistas por primera vez en la Berlinale de febrero). En otras palabras, los Oscar ya no son cosa de un trimestre.


Damien Chazelle, guionista y director de ‘Whiplash’, agradece el premio del jurado en el festival de Sundance





¿Seguirá la próxima temporada en la línea marcada por ésta o echará por tierra nuestras conclusiones? ¿Saldará la Academia más deudas pendientes -DiCaprio-? ¿Continuará arriesgándose? ¿O volveremos a soportar más biopics con el añadido de ‘ganador del Oscar’? ¿Acertarán los críticos o lo harán los gremios? Todas las respuestas, en 2016.