Reyloren, o Reyes Lorenzo
Cinéfila confesa, mi vida la ha marcado la gran pantalla. Decidí hacerme periodista por culpa de una tal Lois Lane, cuando descubrí que como Cazafantasma no llegaría a fin de mes y que inventar una máquina que permitiera el Regreso al Futuro requería resolver integrales; comencé a explorar el mundo por si hallaba algún tesoro que Indiana Jones o Los Goonies no hubieran encontrado; y, tras muchas vueltas, acabé descubriendo la magia de los blogs. 
Nueve años después, he desarrollado la extraña costumbre de sentarme ante el teclado después de ver cualquier película y tras organizar mentalmente qué merece la pena recordar de ella y qué es mejor olvidar. Mis opiniones, que a veces pecan de entusiasmo y otras de contrariedad, quedan recogidas tanto en este blog como en Spoilercat.