Al final va a resultar que no me gusta el cine poco convencional tanto como pensaba. O eso, o es que tengo poca paciencia con los prólogos eternos de imágenes retocadísimas. Sea como fuere, ni ‘El árbol de la vida‘ ni ‘Melancolía’ han cumplido mis expectativas. La película de Terrence Malick me amnestesió durante su primera media hora, y el film de Lars von Trier, del que habla esta crítica, me mantuvo indiferente hasta pasada una hora de metraje. Melancolía se centra en cómo dos hermanas muy distintas se enfrentan al inevitable fin del mundo, que ocurrirá una vez que el planeta Melancolía choque con la Tierra, un argumento que parece interesante pero que Von Trier sólo ha explotado hacia el final de la película.

Kirsten Dunst, emulando a la Ofelia de Millais

Melancolía‘, Dinamarca, Suecia, Francia y Alemania. 2011.
Guión y dirección: Lars von Trier.
Reparto: Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Alexander Skarsgård, Kiefer Sutherland, Jesper Christensen, John Hurt, Stellan Skarsgård y Charlotte Rampling.
Justine (Kirsten Dunst) y Michael (Alexander Skarsgard) dan una suntuosa
fiesta para celebrar su boda en casa de la hermana de la novia
(Charlotte Gainsbourg) y de su marido (Kiefer Sutherland). Mientras
tanto, el planeta Melancolía avanza hacia la Tierra

El inminente choque del planeta Melancolía con la Tierra es sólo una excusa para hablar de la depresión, y, por tanto, de la melancolía. En primer lugar, el filme presenta a Justine (Kirsten Dunst), una joven en apariencia alegre que se encuentra más perdida y asustada que nunca el día de su boda. Aunque en ese momento se desconoce la existencia de la amenaza cósmica, el espectador intuye que Justine lo sabe.

Una boda para no recordar

Más adelante, la historia se centra en su hermana Claire (Charlotte Gainsbourg), que intenta esconder su miedo a medida que el planeta se acerca más y más a la Tierra. Para entonces, Justine ya ha asimilado su temor, mientras que Claire comienza a hacerle frente. Es en ese tramo donde realmente se despierta el interés del espectador -por los menos el mío-.

‘Melancolía’ muestra, entonces, dos facetas bien distintas de la depresión y el miedo visceral, y lo hace en un ambiente idílico que parece sacado de un cuento de hadas, y que Lars von Trier explota, esta vez sí, al máximo.

Admirando la puesta en escena visual de ‘Melancolía’

Sin embargo, su narración, con escenas que por momentos parecen contradecir las anteriores, y con diálogos poco explicativos que a duras penas consiguen que el espectador se sumerja en la mente de los personajes, así como un toque experimental que no siempre agrada, hacen de ‘Melancolía’ una película complicada de seguir con interés.

Menos mal que su tramo final deja en el espectador una sensación de desasosiego que se lleva consigo durante un buen rato después.

Nota: 5 / 10

Para recordar:
Charlotte Gainsbourg
  • La puesta en escena y las imágenes del planeta Melancolía
  • Que Lars von Trier se mantenga fiel a su idea de narrar el fin del mundo y no vacile en ningún momento para mostrar un final más amable o incluso más comercial cinematográficamente hablando.
Para olvidar:
Kirsten Dunst
  • El prólogo, que provoca bostezos cuando aún no han transcurrido ni cinco minutos del metraje. 
  • La boda: una secuencia aburrida, un tanto caótica y, para colmo, desespera un poco por la actitud de los personajes, sobre todo la novia…