Podemos hablar de dos certezas sobre la saga de Spider-Man que dirige Marc Webb: una, que Andrew Garfield ha hecho suyo el personaje y ya es difícil imaginar a otro actor en la piel del hombre araña; y dos, que con Emma Stone dando vida a Gwen Stacy nadie echa de menos a Mary Jane Watson. Pero aunque Garfield y Stone destilan talento y química, sin ellos ‘The amazing Spiderman 2: El poder de Electro’ no sería más que otra película de superhéroes del montón. Tiene villanos, acción y guiños a los cómics, pero le falta el componente épico que tan bien le sienta a los héroes de viñetas. Y no, esa ‘temida escena’ no cuenta.

The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

‘The amazing Spider-Man 2’ (el subtítulo ‘El poder de Electro’, sinceramente, sobra) presenta a Peter Parker tiempo después de vencer al Lagarto y faltar a la promesa que hizo al teniente Stacy de que no se acercaría a su hija. Así, el recién graduado del instituto compagina sus acróbatas y humorísticas salidas como Spider-Man con los remordimientos de conciencia que le causa su relación con Gwen.

Pero apenas tendrá tiempo para comerse la cabeza cuando un nuevo villano, Electro, siembre el pánico en la ciudad. En realidad, este personaje sólo resulta interesante cuando todavía carece de sus poderes y es un hombre necesitado de cariño al que interpreta Jamie Foxx (primer actor galardonado con un Óscar, por cierto, en dar vida a un adversario del hombre araña).

The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

Porque por mucho que la cartelera nos diga que esta película habla del poder de Electro, lo cierto es que los pilares de su trama son, por un lado, el complicado romance entre Peter y Gwen; y, por el otro, la entrada en escena de Harry Osborn, futuro Duende Verde. El villano azul que echa chispas sólo sirve para adornar el filme con efectos visuales y batallas coreografiadas.

Quizás es esa la razón de que la cinta de Marc Webb no guste tanto como su predecesora, que el villano y su drama pasan muy desapercibidos. Y aunque el romance juvenil sí tiene interés y Harry Osborn es un personaje memorable (más si le da vida el carismático Dane DeHaan), estas dos historias no son suficientes para sostener un filme de superhéroes. La carga emocional y el drama humano son mayores que en otros títulos, pero la épica.. la épica simplemente no está.

Por otra parte, el secreto de Richard Parker que se mencionó en la primera ‘The amazing Spider-Man’ y que aquí se desvela, al final resulta ser más bien poca cosa. Y la intervención de otros personajes de los cómics como Rhino (Paul Giamatti) o Felicia (Felicity Jones) se queda en prácticamente anecdótica.

The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

El destino

Sin embargo, a pesar de sus carencias, sí sucede algo en ‘The amazing Spider-Man 2’ que te obliga a seguir viendo hasta el final, y advierto en este momento de que se trata de un GRAN ESPOILER. Aunque sólo es espoiler si no has leído los cómics o conoces a grandes rasgos la historia y destino de los personajes. Porque, en caso contrario, seguramente sepas ya que Gwen Stacy muere cuando el Duende Verde la lanza al vacío y Spider-Man no logra salvarla. Quienes lo sabíamos, y de hecho habíamos adivinado que ocurriría en esta entrega después de ver el tráiler (no sólo sale Gwen Stacy colgada de la tela de araña sino que además lleva las ropas que viste en la famosa escena del cómic), hemos disfrutado del filme con otro ánimo. Esperábamos la tragedia y por eso la declaración de amor en el puente, por ejemplo, nos ha resultado dolorosa mientras que la historia de estos dos jóvenes ha relegado a un segundo plano todo lo demás.

Si ha influido positivamente en la valoración de la película, quién lo sabe. Lo que está claro es que conocer el desenlace (genial el epílogo tras el fundido a negro, por cierto) hace de ‘The Amazing Spider-Man 2’ una película recomendable.

The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

Nota: 6 / 10

Para recordar:

La química entre Andrew Garfield y Emma Stone. 

Un Spider-Man más divertido que nunca.  

El prólogo. 

Que el estudio aceptara eliminar del metraje el personaje de Mary Jane Watson (Shailene Woodley) para centrarse en la relación de Peter con Gwen.

Para olvidar:

Que el personaje de Paul Giamatti se venda como un villano más con relevancia en la trama.

Electro, tan olvidable que cualquiera de los malos de ‘Spider-Man 3’.