¿Qué hubiera sido de E.T. si, en lugar de perderse en el pueblo de Elliott, lo hubiera hecho en el sur de Londres? Ésa parece ser la pregunta a la que busca dar respuestaAttack the block, la última sorpresa del cine de alienígenas y también del británico. La película escrita y dirigida por el debutante Joe Cornish presenta a un grupo de adolescentes pandilleros como los héroes que salvarán al mundo de una invasión alienígena. Original, gamberra, visual, divertida y con un punto de crítica social, ‘Attack the block’ supone un soplo de aire fresco para quienes ya han visto muchas películas de extraterrestres.

Yendo al grano ya en la primera escena, sin prisas pero sin pausas, Cornish concibe una curiosa historia de héroes antihéroes y bichos de otras galaxias que resulta entretenidísima y aporta algún que otro momento de brillantez. Sin embargo, peca de previsibilidad en la segunda mitad del metraje y de un final ‘a la americana’ que desentona del resto. Aún así, pasarás un buen rato y, sobre todo, no podrás reprimir alguna que otra sonrisa.


Nota: 7 / 10

Para recordar:

El descubrimiento de John Boyega

El ritmo trepidante que, unido a la corta duración de la película, hacen de ella una magnífica opción para pasar un buen rato. 

Su banda sonora.

Que recurra a elementos típicos de serie B –las criaturas, los héroes, el escenario…-–para darle un soplo de aire fresco a la ‘serie A’.

El aspecto de los extraterrestres, que cumple con la premisa de que lo que menos aterroriza es su look, sino la certeza de que están ahí y muerden.

Para olvidar:

El intrascendente cameo de Nick Frost: pues eso, intrascendente. 

Que su estreno en Reino Unido coincidiera con los disturbios de Londres.

Que el personaje de Sam (Jodie Whittaker) no termine de cuadrar en la historia.