Cuando un personaje secundario tiene carisma, la industria audiovisual suele convertirle en protagonista para rentabilizar su éxito, y hay veces en las que esa técnica funciona -‘Frasier’- y, otras, como El gato con botas, en las que no. El personaje animado de Antonio Banderas ‘robaba’ planos a sus compañeros de aventuras, el ogro y el burro, en la saga de ‘Shrek’. Sin embargo, en su primera hazaña en solitario, ha sido él quien ha visto cómo otros le quitaban protagonismo, concretamente, Humpty Dumpty. Quizás la culpa no es del gato, sino de unos guionistas que no han sabido darle unos orígenes con garra.

My name would become legend…

Gato con Botas (Antonio Banderas)

La primera vez que el Gato con Botas aparecía en pantalla en ‘Shrek 2’, cautivaba al espectador con su magnetismo y misterio. Una vez conocida su historia, el personaje ha perdido interés. Por eso creo que ‘El gato con botas’ supone un cierto fracaso, ya que en lugar de plantar la semilla para una nueva saga emocionante, ha provocado que muchos espectadores queramos olvidarnos del universo ‘Shrek’ de una vez por todas.

Ni conserva la frescura del principio, ni sorprende por su
revisión alocada de los cuentos infantiles, ni siquiera tiene gracia
.

Jack y Jill, los malos del cuento

La historia de ‘El Gato con Botas’ es la narración de un minino que se ve convertido en héroe, pero que, de la noche a la mañana, pasa a ser el villano más buscado. Es el cuento de un huido a la justicia valeroso y honrado, una especie de Zorro que vive un sinfín de aventuras en compañía de personajes extravagantes. En otras palabras, la historia de siempre, y, tratándose del spin-off de ‘Shrek’, esperamos algo diferente.

Al menos el guión incluye referencias a los cuentos infantiles como las habichuelas mágicas y el ganso de oro, que aportan originalidad al argumento, pero sus previsibles giros y, sobre todo, sus muy estereotipados personajes, no consiguen completar el hechizo.

El trío de héroes

El Gato con Botas ha perdido carisma, Kitty Zarpas Suaves actúa de mujer… perdón, ‘gata florero’, y sólo Humpty Dumpty arranca alguna sonrisa.

Lo único que verdaderamente sorprende de la película son ciertas reminiscencias de otro tipo de cine en el diseño de los planos, que personalmente me recuerdan, y puede que aquí se me haya ido un poco la cabeza, al spaguetti western y la versión del mismo que Quentin Tarantino realizó en ‘Kill Bill’.


Nota: 5 / 10

Para recordar:

Humpty Dumpty, un secundario con carisma.

Para olvidar:

Su previsibilidad.

El insulso personaje de Kitty Zarpas Suaves.

Que haya sido seleccionada para los Óscar en lugar de buenas películas como ‘Las aventuras de Tintín‘ o la española ‘Arrugas‘.