‘Foxcatcher’ es una película complicada. Uno de esos títulos que tanto pueden fascinar a un espectador como decepcionar a otro. Todo dependerá de la actitud que adopten ante el filme de Bennett Miller. Porque este proyecto que ha tardado más de un año en estrenarse en la pantalla grande necesita dosis más altas de paciencia y atención que las usuales. A base de pocas palabras y mucha sugestión, Miller nos acerca a la conflictiva relación entre los hermanos Schultz y su mecenas, el multimillonario John du Pont, con el foco puesto en los personajes. No importan tanto los hechos como el efecto que estos producen en las personas. ‘Foxcatcher’ intenta explicar los motivos que llevaron a Du Pont a hacer lo que hizo (no voy a desvelar spoilers para aquellos que desconozcan la historia real) pero deja la respuesta en manos del espectador.

A Bennett Miller le ha llevado más de un año dar por finalizado su tercer largometraje de ficción. Y, visto el resultado, podemos afirmar que se nota la paciencia con que le ha dado forma. Porque cada plano, y cada diálogo, están medidos al detalle. Miller quiere que conozcamos a estos personajes e intuyamos hacia dónde les llevan sus acciones, que en cierta manera les comprendamos. Y lo consigue gracias a más silencios que palabras.

En ‘Foxcatcher’, Miller hace de la sugestión todo un arte, generando una atmósfera demasiado tensa y perturbadora para lo que hubiéramos imaginado en un local de entrenamiento de lucha libre.

Channing Tatum y Mark Ruffalo

Channing Tatum y Mark Ruffalo dan vida a los hermanos Schultz

Su cámara se centra en las miradas, en las posiciones, en los movimientos… dejando el diálogo para los momentos imprescindibles (y no siempre lo escuchamos). Dato curioso es la sensación de que aquel que menos tiempo sale en pantalla, Mark Ruffalo, es quien más habla.

De esta forma, Bennet Miller hace de la truculenta historia de los hermanos Schultz y John du Pont un asfixiante thriller sobre el sueño americano.

Steve Carrell en Foxcatcher

Una relación compleja

‘Foxcatcher’ le debe su nombre a la granja donde Du Pont, excéntrico multimillonario que sufre el delirio de creerse quien no es (un entrenador válido), albergaba al equipo de lucha libre que competiría en los Mundiales y las Olimpiadas. Por allí pasaron primero Mark Schultz, campeón olímpico con problemas para socializarse, y más tarde su hermano Dave Schultz, también oro olímpico pero de carácter mucho más cercano.

Las similitudes y diferencias entre las personalidades de los tres se aprecian con facilidad, al tiempo que la cámara de Bennet Miller va exponiendo sentimientos como la envidia, el miedo, la ambición o la piedad que son los que dan forma al relato.

El trabajo de Bennett Miller es, como digo, significativo, y por eso no extraña que el jurado de Cannes le otorgara el premio al mejor director o que la Academia de Hollywood le nominara al Óscar a pesar de que la película no entró en el grupo finalista.

Channing Tatum y Steve Carell

Trío de ases

Pero de quien más se habla es del trío protagonista. Steve Carell como John du Pont, Channing Tatum como Mark Shultz y Mark Ruffalo en la piel de su hermano se crecen en registros a los que no estaban habituados.

Sorprende sobre todo la caracterización de Carell como el complejo y mentalmente inestable Du Pont, pero quien realmente conquista la cámara es Ruffalo con un personaje en el que, una vez más, despliega ese encanto desenfadado que le sienta de maravilla (el segundo mejor ejemplo lo encontramos en ‘Los chicos están bien‘, papel por el que también fue nominado al Óscar).

Tatum tampoco desmerece con un personaje tan misterioso como frágil, una auténtica bomba de relojería a punto de estallar; pero no resulta tan creíble como sus compañeros de reparto.

Mark Ruffalo en Foxcatcher

No era lo esperado

He de confesar que esperaba algo muy diferente de ‘Foxcatcher’, no este drama psicológico. Y también diré que al principio me resultó algo aburrido. Por eso insisto en que no se trata de una película fácil. Hay que darle tiempo, esperar a que se desarrolle la trama y disfrutar con cada detalle que parece arbitrario pero que ocupa su sitio por una razón.

La recompensa es una impactante mirada al abismo al que conducen la ambición desmedida, el autoengaño y la explotación más patriota posible del sueño americano. No tiene desperdicio.

Channing Tatum en Foxcatcher

 


Nota: 8 / 10

Para recordar:

La sugestión que emplea Bennet Miller

El cambio de registro de Steve Carell y Channing Tatum

La facilidad con que Mark Ruffalo enamora a la cámara

Para olvidar:

Que pueda resultar aburrida por avanzar con lentitud y pocos diálogos

La trama se precipita en los minutos finales