Un buen día Disney decidió desechar sus tradicionales cuentos de princesas para adaptar esas historias a la animación actual y conquistar a un público que ya no sólo se compone de niños. Así surgió primero ‘Enredados‘, una divertida y entretenida versión del cuento de Rapunzel; y más tarde, hace apenas unos meses, Frozen. El reino del hielo, con la reina de las nieves como protagonista. Ambos proyectos destacan no sólo por no incluir el nombre de la heroína en su título, sino también, y sobre todo, porque suponen una corriente más humorística, moderna y feminista del clásico cuento de hadas. Y cualquiera de ellos es una delicia para el espectador que de vez en cuando aprecia deleitarse con la magia de la animación.

‘Frozen’ versiona (con mucha libertad) una de las historias de héroes y princesas menos conocidas por los espectadores,La reina de las nieves. Aquí las protagonistas son dos hermanas, una reina y otra princesa, que de niñas estaban muy unidas pero debido a los poderes de la mayor se han distanciado hasta convertirse en prácticamente dos extrañas.

Cuando la magia de Elsa es descubierta y ella huye, acusada de brujería, Anna decide recuperar a su hermana perdida y se adentra en el bosque helado para encontrarla. Por el camino conocerá a Kristoff, un comerciante de hielo que le prestará ayuda, y juntos vivirán una serie de peligrosas aventuras.

Elsa, la reina de las nieves

Dicho de otro modo, ‘Frozen. El reino del hielo’ combina la épica del viaje a través del hielo con la ternura de la familia, resultando original y entretenida, pero no llega a emocionarnos como sólo lo hacen las obras de arte de la animación (‘Wall-E’, ‘Buscando a Nemo’…).

Quizás porque se resiste a prescindir de los tópicos Disney como las canciones, que entorpecen el buen ritmo del argumento; o los animales con personalidad propia (aunque ya no hablan, menos mal), que puede que a los niños les provoquen carcajadas pero a nosotros los adultos sólo nos estorban.

Compañeros en busca de aventuras

Y quizás también porque el argumento no está bien definido. La magia de Elsa no se explica, tampoco llegan a explorarse las terribles consecuencias que presuntamente tiene, y el romance entre Anna y Kristoff, por muy ‘romcom’ que pretenda ser, no llega a cuajar como sí lo hizo, por ejemplo, el de los protagonistas de ‘Enredados’.

Con todo, ‘Frozen’ es una bonita película para ver con niños y sin ellos. Agradable, musical, más o menos divertida y con el mensaje claro de que Disney quiere parecerse cada vez más a sus competidores.


Nota: 7 / 10

Para recordar:

Que las protagonistas sean dos hermanas (no dos enamorados, o una reina y su hija…) y que la ‘villana’ de la historia no sea, en realidad, tan malvada.

La parodia que la historia hace del enamoramiento intantáneo propio de los cuentos de hadas.

Olaf y su sueño. 

La canción ‘Let it go‘.

Para olvidar:

Algunas canciones metidas en la historia a calzador.