Esto sí que es una sorpresa. Desde la primera vez que oí hablar del salto al cine de Linterna Verde, uno de los superhéroes menos conocidos de DC Cómics (la familia de Superman y Batman), pronostiqué fracaso. Su escaso carisma, su historia no muy interesante (¿Recibe poderes de un anillo mágico? Qué original) y un exceso de colorido y seres generados por ordenador parecían tender hacia el olvido temprano. En lo que a la taquilla se refiere, así ha sido, aunque sus pobres resultados no han evitado que una segunda parte haya sido anunciada. En cuanto a las críticas, sin embargo, no todo son comentarios negativos. En mi caso, y ahí está la sorpresa, puedo decir queGreen Lantern (Linterna Verde)‘ me ha gustado.

El Cuerpo de los Linterna Verde es una hermandad de soldados que protege y vela por el orden en el universo. Para ello, cada Linterna Verde lleva un anillo que le confiere superpoderes. Cuando un nuevo enemigo llamado Parallax amenaza con destruir el equilibrio del poder en el Universo, su salvación está en manos del recluta más reciente, que es también el primer humano en ser seleccionado: Hal Jordan.

Como la mayoría de las películas que cuentan los orígenes de un superhéroe, ‘Green Lantern (Linterna Verde)’ resulta entretenida. Su protagonista, Hal Jordan, tiene cierta carisma, y el espectador se ve enseguida lleno de curiosidad por saber cómo irá decubriendo sus poderes. Además, mantiene una relación complicada con la chica de turno y le persiguen recuerdos no muy agradables de su infancia. Sin embargo, ni la razón de ser de sus poderes, ni el desafío al que se enfrenta, ni la amenaza del villano sorprenden o deslumbran en ningún momento, y ahí el argumento pierde emoción.

Mark Strong es Sinestro

Por otro lado, los personajes se nos presentan tremendamente planos y así se mantienen durante toda la trama. Tampoco se suceden giros inesperados -no, la ultimísima escena no lo es- o momentos de tensión dramática. En definitiva, se trata de un filme pobre en el terreno de la historia pero con un ritmo ágil en la dirección de Martin Campbell y una puesta en escena satisfactoria -el traje verde no es tan ridículo como esperaba- que te hacen pasar un buen rato.

En cuanto a los actores, ninguno de ellos destaca en su interpretación, sino más bien todo lo contrario, Blake Lively y Tim Robbins incluso decepcionan si tenemos en cuenta lo bien que hasta ahora se han defendido en sus trabajos anteriores. En cuanto al héroe de la trama, Ryan Reynolds, demuestra que puede llevar él solito el peso de la película, pero tampoco sobresale en ningún momento. Peter Sarsgaard es otro de esos actores que siempre prometen, pero en esta ocasión, no sé si por lo plano de su personaje o por las prótesis que lleva, pasa bastante desapercibido. Mark Strong, en cambio, llega a imponer tímidamente con su presencia.

Parallax

De hacerse realidad la secuela, deberían cuidar mejor la historia y sus personajes.

Nota: 5 / 10

Para recordar:
Ryan Reynolds y su ‘tesoro’

 – El carisma innato de Ryan Reynolds (¿O soy yo que le miro con buenos ojos?).

Para olvidar:
Blake Lively en brazos de Ryan Reynolds

– El innecesario doble título en inglés y español.

– Pero qué chica más sosa esa Carol que interpreta Blake Lively.

– La grima que da el villano.

– Que las relaciones de amistad/enemistad entre los tres protagonistas (el héroe, el villano y la chica) apenas se exploren.

– Lo tremendamente previsible que resulta la escena después de los créditos.