Margin call‘ no es un thriller, aunque se venda como tal. No se trata de una película de grandes misterios, mucha acción y giros sorprendentes, sino de un drama de personajes. ‘Margin call’ sitúa la acción en las 24 horas anteriores al inicio de la crisis financiera de 2008, la que a día de hoy aún estamos padeciendo, para contarnos cómo una decisión afecta a una serie de personajes, dibujando, a su vez, un mapa del capitalismo que saca a la luz los peores defectos de este sistema. Es un filme de actores, y por eso cuenta con uno de los repartos más estelares del año, que, además de invitar a reflexionar sobre unas cuantas cuestiones éticas y económicas, demuestra el enorme potencial que tiene, como guionista y director, el debutante J.C. Chandor.

De ‘Margin call’ se habla mucho últimamente por su guionista y director, J.C. Chandor. Para ser su primera vez detrás de las cámaras, Chandor manifiesta un pulso narrativo impecable, ingenio para los diálogos y un buen manejo de la intriga en escenarios donde no resulta sencillo mantenerla. En otras palabras, se ha convertido en uno de los realizadores más prometedores del momento.

Pero de ‘Margin call’ también se habla porque la crisis, lamentablemente, está de moda. Pero, en realidad, esta historia de altas finanzas y negocios bursátiles no trata de la crisis, sino del sistema capitalista en general. Cómo una operación determinada en un punto del planeta puede desencadenar una reacción en cadena alrededor del mundo, los peligros de la especulación, el ‘sálvese quien pueda’ imperante en las altas esferas de las grandes empresas…

Ese argumento tan reflexivo se hila a través de diálogos, no acciones, con diferentes personajes interactuando entre sí en situaciones y escenarios distintos (un taxi, un baño, la azotea, un despacho…). Y es ahí precisamente donde radica el éxito de ‘Margin call’. Conversaciones inteligentes y actores que dan lo mejor de sí mismos dan forma a una película que hay que ver, y escuchar, con mucha atención.

‘Margin call’ sólo presenta un problema: la bomba que desencadena la acción no queda clara del todo, sobre todo si la economía no es tu punto fuerte. Sin embargo, el qué es lo de menos, lo que de verdad importa son las reacciones que provoca.


Nota: 6 / 10

Para recordar:

Las escenas que abren y cierran la película.

Magníficas interpretaciones de todo el reparto.

Un Jeremy Irons inmenso.

La radiografía que hace de las grandes compañías y su burocracia interna.

Para olvidar:

No resulta sencillo comprender qué es eso tan gordo que ha pasado y qué consecuencias puede tener a nivel global.

Algo lenta.

Un Stanley Tucci ligeramente desaprovechado.