Segunda Guerra Mundial, una hazaña olvidada por la Historia y un puñado de estrellas del celuloide nominadas o ganadoras de algún premio Óscar. Con esta combinación, ¿qué podía salir mal? Es lo que no paro de preguntarme después de ver el último trabajo como guionista y director de George Clooney, Monuments Men, y llegar al final con la sensación de que nada de lo visto me ha llamado la atención. Tan sólo un par de breves escenas con pinceladas humorísticas y una nueva y maravillosa composición musical a cargo del francés Alexandre Desplat.  El resto, ni interesa, ni atrapa ni conmueve. Sólo da pereza, tanta como ponerse a recordar la película para hablar ahora de ella.

Los ‘monuments men’ en acción (por decir algo)

Monuments Men‘. EE.UU. Alemania. 2014.Dirección: George ClooneyGuión: George Clooney y Grant Heslov, a partir del libro de Robert M. Edsel y Bret Witter
Reparto: George Clooney, Matt Damon, Bill Murray, Bob Balaban, John Goodman, Hugh Bonneville, Jean Dujardin y Cate Blanchett.
A finales de la Segunda Guerra Mundial, un grupo de historiadores británicos y estadounidenses fueron enviados por el entonces presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, a un peligroso encargo: rescatar las obras de arte robadas por los nazis y retornarlas a sus respectivos dueños legales.

‘Monuments Men’ cuenta una de tantas fascinantes historias que surgieron durante la Segunda Guerra Mundial, la de un grupo de conservadores de arte que saltan al campo de batalla para tratar de recuperar las pinturas y esculturas robadas por los nazis. Se trata, pues, de un ‘Ocean’s eleven’ (es decir, un grupo comandado por el personaje de George Clooney) en una misión peligrosa, pero sin la chispa de la película de Steven Soderbergh y sin la sensación de que las vidas de estos individuos corran peligro (y ello nos importe).

Pero a pesar de un comienzo que imita descaradamente el citado trabajo de Soderbergh, la búsqueda de las obras de arte perdidas intriga y uno se deja llevar por la trama. Sin embargo, al poco descubre que apenas sabe nada de los personajes y el guión tampoco parece querer que los conozcamos, lo que ya es un gran error por sí solo, pero es que además se intensifica cuando nos encontramos tan perdidos en el argumento como deben de estarlo estos eruditos en el campo de batalla.

Bob Balaban y Bill Murray en el campo de batalla

Así, no ha transcurrido ni media película y uno ya está aburrido de las peripecias de estos hombres, y esa mujer a la que da vida Cate Blanchett, en tierras europeas. Quizás es falta de ritmo; o, como comentaba antes, un guión que se despreocupa totalmente de sus protagonistas (¿qué anhelan? ¿qué les da miedo?); o puede que el desinterés que produce ‘Monuments Men’ tenga más que ver con una historia que no termina de centrarse y que, cuando parece conseguirlo (con la localización de las minas), ya está a punto de bajar el telón.

Matt Damon y Cate Blanchett

Tan sólo un par de escenas, como decía, en la iglesia, la granja o la mina, tienen la capacidad de recuperar la atención del espectador más distraído, pero no son suficientes para considerar el filme entretenido. Ni siquiera eso, y mira que la materia prima (los hechos, los actores…) no tiene desperdicio.

O a lo mejor la explicación está en que ‘Monuments Men’ me pilló con la mente en otra parte pero, de ser así, la conclusión sigue siendo la misma porque no fue capaz de traerme de vuelta.

Es ley de vida que cualquier artista, del tipo que sea, tropiece alguna vez en su carrera. Esta parece haber sido la ocasión de George Clooney.

Jean Dujardin no termina de aprovechar el tirón de su más o menos reciente Óscar
Nota: 4 / 10

Para recordar:

Para olvidar:

  • Prácticamente toda la película hasta el descubrimiento de las minas.