Objetivo: La Casa Blanca‘ es una película de acción ‘made in Hollywood’ de las de toda la vida: el héroe de turno es un tipo duro pero de buen corazón, que por encontrarse en el lugar adecuado en el momento oportuno acaba salvando al mundo de su destrucción. Además, tenemos una bandera norteamericana que ondea al ritmo de música dramática, un sinfín de explosiones y un presidente de los Estados Unidos que es todo un ejemplo de valentía. El problema: que la historia es exageradamente previsible y carece de las habituales sorpresas que la hacen más amena; y el héroe, Gerard Butler, no despierta toda la simpatía que debiera.

Bye-bye, White House

Objetivo: la Casa Blanca‘ (Olympus has fallen). 2013. EE. UU.
Dirección:
Guión: y

Reparto: , , ,

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Mike Banning es un agente del servicio
secreto de los Estados Unidos encargado de proteger la vida del
Presidente hasta que es destituido tras fracasar en un accidente de tráfico donde muere la Primera Dama. Pero un ataque a la Casa Blanca le devolverá a la acción.

‘Objetivo: la Casa Blanca’ es un auténtico despilfarro de acción. La secuencia cumbre de la trama, el ataque a la residencia del presidente de los Estados Unidos, supone un gran despliegue de medios técnicos y humanos (aviones, camiones, fuerzas especiales…) que, a pesar del esfuerzo, no hacen la invasión más creíble. Porque, no sé a vosotros, pero a mí me parece ridículo que un grupo de terroristas pueda adueñarse de la Casa Blanca con esa facilidad.

Pero el cine es la fábrica de los sueños y por eso, en cuestión de minutos, el presidente, su segundo y la secretaria de Estado son rehenes en su propio búnker y las fuerzas de seguridad nacionales ni siquiera pueden acercarse al edificio. Pero con lo que no contaban los malotes de turno es con el ex agente especial Mike Banning, que se cuela en la residencia presidencial para intentar desbaratar los planes del grupo terrorista.

Gerard Butler es el héroe que todo lo puede

A partir de ahí, la ridiculez de la invasión deja paso a un intento por repetir ‘Jungla de Cristal’, pero en la Casa Blanca y con un protagonista, Gerard Butler, que no tiene la gracia y la empatía de Bruce Willis. Un héroe que, además, se comunica con el exterior y hace migas con la persona al otro lado de la línea, como también ocurría en el filme de John McTiernan.

Aparte de la falta de convicción tanto del protagonista como de la trama, a ‘Objetivo: la Casa Blanca’ le faltan las sorpresas argumentales que suelen ser habituales en cualquier cinta de acción y un perfil más elaborado de los personajes. Y le sobran pretensiones.

Morgan Freeman y Aaron Eckhart

Porque a una película de acción que cuenta con Morgan Freeman y Melissa Leo para roles secundarios, además de con Angela Bassett y Ashley Judd, hay que calificarla de pretenciosa. Más cuando el resto del conjunto no está a la altura de sus intérpretes.

Por otra parte, ¿a nadie más le ha extrañado que, aun habiendo transcurrido más de 10 años del 11-S, una película de Hollywood se atreva a recrear un ataque a la Casa Blanca con colapso de torre incluido?

My name is Butler, Gerard Butler
Nota: 3 / 10

Para recordar:

  • Lo bien que le sienta a Aaron Eckhart el papel de presidente.

Para olvidar:

  • Un pretencioso, poco creíble y con una fallida puesta en escena ataque a la Casa Blanca.  
  • Que Melissa Leo comience a especializarse en este tipo de papeles secundarios que sólo sirven para aumentar las pretensiones.