Un guión de los laureados hermanos Coen; un director, Michael Hoffman, con películas interesantes en su filmografía (‘Un día inolvidable’, ‘La última estación’…); el papel protagonista para un reciente ganador de Óscar, Colin Firth; la participación de otros dos intérpretes solventes como Cameron Díaz y Alan Rickman; y el recuerdo de la comedia de finales de los 60, ‘Ladrona por amor‘, que adapta. Todos ellos son elementos cuyo potencial se desaprovecha en un filme,Un plan perfecto‘, sin gracia, sin ritmo y que suscita muy poco interés.

Colin Firth en Un plan perfecto (Gambit)

Pero lo que más patina en la trama es, sin lugar a dudas, la relación entre el torpe ‘gentleman’ inglés y la alegre cowboy americana. Colin Firth y Cameron Díaz carecen de química y el nexo que aparentemente surge entre ellos no tiene un ápice de credibilidad.

A pesar de ello, y de que, en general, ‘Un plan perfecto’ resulta tan insulsa como fácilmente olvidable, el filme logra entretener y el ‘gran timo’ acaba por convencer a un espectador que probablemente haya pensado en algún momento ‘vaya pérdida de tiempo’.


Nota: 3 / 10

Para recordar:

Lo a gusto que parece sentirse Cameron Díaz en este tipo de papeles y productos

Los títulos de crédito

Para olvidar:

Que Colin Firth parezca no haber sentado cabeza con su Óscar al mejor actor y siga participando en estos bodrios. 

Que Stanley Tucci esté a punto de encasillarse, si no lo ha hecho ya, en papeles breves y ridículos.