Con la luz bajita, y en pantalla lo más grande posible. Dejándote llevar por su historia, empapándote de su estilo, disfrutando las canciones tan bien escogidas y perdiéndote en la expresividad de Emma Stone. Así es como se disfruta Cruella (Craig Gillespie, 2021). Y mucho, por cierto. Esta historia con aire gótico sobre una de las villanas más emblemáticas de Disney (aunque nunca he entendido bien por qué) es una delicia. De principio a fin.

I’m Cruella, born brilliant, born bad, and a little bit mad.

cruella de vil (emma stone)

Así, sin haberlo digerido mucho y con el deseo clarísimo de querer verla otra vez, diría que de Cruella me gusta todo.

La trama, que consigue que empaticemos con Cruella de Vil sin que perdamos de vista que estamos ante una (futura) villana. La luz, los escenarios y, cómo no, el vestuario, que convierte la película en un desfile de creaciones maravillosas que no nos importaría ver en bucle.

También, cómo no, sus actrices. Más Stone y menos Thompson, aunque ambas convencen en sus roles y la segunda deja notar su presencia con solo pasar de largo por el plano.

Emma Thompson en 'Cruella'

Pero lo que más me ha gustado de esta revisión del personaje de 101 dálmatas (por supuesto, no faltan las referencias al clásico animado) es que la historia gana interés a cada paso que avanza. Y que, en cierta medida, resulta tan imprevisible como lo es su personaje principal. O quizás soy yo que me he dejado llevar y me he metido de lleno en este mundo de moda, traiciones, venganzas y pelucas a dos colores.

El caso es que Cruella tiene facilidad para atraparte y no soltarte hasta el final.

Cruella

Emma Stone

La elección de Emma Stone para encarnar a la mítica villana es acertadísima. Sus características físicas, con esos enormes ojos y una voz ronca, encaja perfectamente en este personaje a un paso de la locura. Pero es su habilidad para trasladar emociones, y para robar la atención de la cámara, lo que la convierte en el pilar de la película.

Basta con detenerse en la escena junto a la fuente, después de que la protagonista haya huido en motocicleta, para comprobar lo bien que se defiende, y convence, en los primeros planos. Y tratándose de una historia de orígenes como es Cruella, esos primeros planos son fundamentales.

Emma Stone en 'Cruella'

Con todo, tanto si te gustan las películas de Disney como si crees que son demasiado ñoñas, Cruella te va a gustar. Porque tiene un poquito de todo: escenario, música, interpretaciones, emociones, suspense… pero, sobre todo, lo viste maravillosamente bien.


Nota: 8 / 10

Para recordar:

Emma Stone.

Emma Thompson.

La elección de la banda sonora.

El vestuario.

Para olvidar:

El personaje de Mark Strong.

Que va a haber una secuela y probablemente arruine el buen efecto de esta.