Adam Sandler nunca sonó tan fuerte para los premios más importantes del cine hasta que aterrizó en Diamantes en bruto (Uncut gems) y desapareció en un personaje tan patético como carismático. Uno que bien podría ser el héroe de la historia como el antihéroe, o incluso un personaje secundario con apenas dos líneas de diálogo. Finalmente, Sandler se llevó el Independent Spirit al mejor actor principal, el primero en su larga carrera. Y sembró la curiosidad para querer ver hasta el final una película que en sus tres primeros minutos te echa para atrás, pero que poco a poco te va atando hasta dejarte boquiabierto en su último tramo.

Made a crazy risk.

Howard Ratner (Adam Sandler)

Sandler es Howard Ratner, un joyero de verborrea incontenible y múltiples recursos que es aficionado a las apuestas y, en general, a ponerlo todo en riesgo por sentirse superior. Un hombre convertido casi en parodia de sí mismo, demasiado avaricioso, demasiado confiado. Que solo quiere seguir apostando para alcanzar un imposible, aun cuando todos sabemos que, si lo alcanza, otro nuevo surgirá.

Howard es insufrible. Lo es. Para sus asociados, su mujer, sus hijos, sus colaboradores. Y ahí radica la magia del personaje. Porque resulta imposible no sentir cierta simpatía por él. Y todo gracias a un Adam Sandler que apenas tuerce el gesto, que siempre parece ver luz al final del camino, y que no duda en enfrentarse a quien haga falta ni donde haga falta para demostrar que él tiene razón.

Diamantes en bruto

Sandler y Howard son el alma de este thriller con toques de humor negro que atrapa en su enrevesada trama y que aguanta el tipo hasta ese glorioso minuto final.

Diamantes en bruto recuerda a una montaña rusa. Tiene curvas, en el trayecto es confusa, te deja mareado y sientes la adrenalina desde que subes hasta que bajas.

Quizá le sobran personajes y algunas conversaciones resultan casi ininteligibles, pero el trabajo de los hermanos Safdie (Benny y Josh) es una de las más gratas sorpresas del cine independiente de la última temporada.

Diamantes en bruto

Nota: 7 / 10

Para recordar:

Adam Sandler.

El último minuto.

Para olvidar:

El ruidoso arranque que puede echar para atrás a más de uno —conozco casos—.