Figuras ocultas (Hidden figures) no podía haber encontrado mejor momento para estrenarse en cines que esta temporada de premios reivindicativa de la diversidad racial. Porque la película de Theodore Melfi, más allá de contar una historia por muchos desconocida, reclama la igualdad de negros y blancos en todas las capas de la sociedad. En cierta manera, Figuras ocultas es la Selma de este año, pero con un tono mucho más amable. Aquí no se exponen grandes luchas o injusticias violentas con el objetivo de mover a la acción, sino que se aborda la segregación racial en los años 60 como mera anécdota para contar la historia de tres mujeres adelantadas a su tiempo.

Here at NASA we all pee the same color
(Aquí en la NASA todos hacemos pis del mismo color)
Al Harrison (Kevin Costner)

Figuras ocultas nos descubre a Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson, tres trabajadores de la NASA que resultaron clave en la carrera espacial que Estados Unidos libró con la URSS en la segunda mitad del siglo XX. El rasgo común de estas tres mujeres reside en su raza, negra, y en el hecho de que en parte por eso y en parte también por pertenecer al género femenino, han pasado desapercibidas en los libros de Historia.

Katherine G. Johnson (con el rostro de una Taraji P. Henson bastante contenida) formó parte del grupo de científicos que debían averiguar cómo poner un hombre en el espacio -misión en la que, por cierto, la Unión Soviética se adelantó con Yuri Gagarin-. Dorothy Vaughan (una siempre excelente Octavia Spencer) supo sacarle partido al primer ordenador que se instaló en la NASA, al tiempo que procuraba mejoras para todas las mujeres negras que trabajaban con ella. Y Mary Jackson (descubrimiento de Janelle Monáe) persiguió su sueño de convertirse en la primera ingeniera negra de la NASA.

Figuras ocultas

Un filme entretenido que va al grano

El guion que firman Theodore Melfi y Allison Schroeder cuenta de manera sencilla y directa, y con alguna perla entre sus diálogos, los logros de cada una de estas tres mujeres, con el foco de atención en el personaje de Taraji P. Henson. Katherine G. Johnson, una isla en un océano de hombres matemáticos, es la guía por los momentos más emotivos y también divertidos de esta amena historia.

Su periplo diario al baño destinado para mujeres ‘de color’ es sin duda uno de los elementos más cómicos, emocionantes y reveladores de esta película. Y seguramente la escena (o más bien conjunto de escenas) que mejor resistirá el paso del tiempo.

Cuando uno termina de ver Figuras ocultas se queda con un buen sabor de poca, además, por supuesto, de con un nivel extra de curiosidad por los entresijos de la carrera espacial. Pero si te paras a pensar en qué escenas, personajes o situaciones te han tocado el corazón, te das cuenta de que la cinta de Theodore Melfi funciona como un todo, gracias a su argumento, su agilidad y unas buenas interpretaciones. Pero apenas nada sobresale con ese brillo especial que caracteriza a las grandes películas. Y, en consecuencia, la trama, los personajes, los detalles… se van diluyendo en el tiempo.Janelle Monáe, Taraji P Henson y Octavia Spencer

Eso sí, igual de convencida que estoy de que Figuras ocultas no será uno de los primeros títulos que te vengan a la cabeza cuando pienses en el cine de 2017, también lo estoy de que cada vez que la película se deje caer por la parrilla televisiva, muchos nos engancháremos de nuevo a su historia. Porque he aquí un filme entretenido con una historia bien contada y la dosis suficiente de emoción para poder atraparte en cualquier momento.

A la conquista de Hollywood

A la industria de Hollywood sin duda la ha conquistado. Figuras ocultas dio la sorpresa el pasado 29 de enero al hacerse con uno de los galardones más prestigiosos de la temporada, el premio del Sindicato de Actores al mejor reparto. Eso ocurrió días después de que sumara 3 nominaciones a los Oscar, incluida la candidatura a mejor película.

Octavia Spencer, además, es gracias a este trabajo la primera actriz negra en ser nominada al Oscar después de haber ganado la estatuilla (en 2012 por Criadas y señoras, un filme muy en la línea, por cierto, de Figuras ocultas). Lo curioso de la actuación de Octavia Spencer es que se mantiene en un segundo plano, pero hay en su porte, en su manera de hablar y de moverse, algo que transmite muchísimo más que la gestualidad evidente de Taraji P. Henson.

Octavia Spencer en Figuras ocultas

Figuras ocultas también recupera a uno de los actores más laureados de los 90, Kevin Costner, para un papel hecho a su medida que el intérprete no ha desaprovechado. Quién sabe si esta película puede suponer un nuevo renacer en su carrera. Su Al Harrison, responsable de poner a ese primer hombre norteamericano en el espacio, es uno de esos personajes que conforme van pasando los minutos se va haciendo querer más y más.

Con todo, Figuras ocultas es una película amable y sin grandes pretensiones que ha logrado hacerse un hueco entre los títulos destacados de la temporada de premios 2016-2017, y que, te guste más o menos, te impacte en mayor o menor medida, lo que te puedo asegurar es que te resultará entretenida.

Kevin Costner en Figuras ocultas


Nota: 7 / 10

Para recordar:

La sutileza con la que Theodore Melfi aborda la segregación racial de los 60

Que se recupere la historia de tres mujeres clave en la carrera espacial

Su reivindicación no sólo de la igualdad entre blancos y negros, sino también de la igualdad entre hombres y mujeres

El retrato que hace de la mujer trabajadora

El reparto al completo, sin grandes brillos pero tampoco sin decepciones

Para olvidar:

Que el foco en Katharine G. Johnson no permita dedicarle más tiempo a Mary Jackson y Dorothy Vaughan

El romance de la protagonista no aporta nada