La fama se la llevan París, Venecia, Roma… pero, al menos en el cine, Londres es uno de los lugares más románticos que existen. Será el color, las luces, la Navidad… no sé. Pero ya lo demostró Love actually (2003) con su historia coral que hoy es película de culto, y lo recordó años más tarde Last Christmas (2019), cinta romántica para mayor gloria de Emilia Clarke y George Michael. Y es que en la ciudad a orillas del Támesis, entre el frío, las pintas de cerveza y el peculiar humor inglés, no solo se enamoran los protagonistas de turno, también nosotros caemos rendidos a los encantos del escenario y sus personajes.

There’s no such thing as normal. It’s a stupid word. Does a lot of damage.

tom (henry goulding)

Sí, me ha gustado Last Christmas. En su paso por los cines no cosechó las mejores críticas, pero en la pantalla del tele, con nada más que hacer una tarde cualquiera de verano (nada importante) y el deseo de sentir por un rato que todo va bien, la comedia romántica de Paul Feig es una delicia.

Es divertida, encantadora, con una banda sonora extremadamente pegadiza y una Emilia Clarke que sabe exprimir al máximo su encanto.

Además, sale Emma Thompson. En realidad, sale y firma el guion (con Bryony Kimmings) que, por si fuera poco, está basado en una idea también suya (de ella y de su marido en la vida real, Greg Wise). Y el sello Thompson le da a Last Christmas cierta personalidad.

Emilia Clarke y Emma Thompson en Michelle Yeoh en Last Christmas

Mucho se habló de esta película en su momento (que, por cierto, se vendió como adaptación de la canción Last Christmas de George Michael), porque el tráiler dejaba entrever un desenlace que en teoría pretendía ser inesperado. Pero lo cierto es que viendo venir el final o no, el peculiar viaje del héroe de Kate (Emilia Clarke) y su relación con Tom (Henry Golding) se disfrutan igual.

Porque lo que emociona, lo que divierte, son esos pequeños detalles, no la trama: la tienda de decoraciones navideñas y el uniforme de trabajo de Kate, las canciones que canta su madre, las dos policías, el accidentado paso por las casas de los amigos… Situaciones y personajes extravagantes que convierten una comedia romántica del montón, por norma previsible y edulcorada, en algo mucho más digerible y auténtico.

Michelle Yeoh en Last Christmas
Que el personaje de Michelle Yeoh se haga llamar Santa y sea tan friqui de la Navidad es otro de esos detalles deliciosos

Solo tienes que pensar en Love Actually. Han sido los detalles (como la famosa declaración con tarjetones), y no las tramas, los que la han convertido en un filme de culto.

Por cierto, que es muy difícil hablar de Last Christmas sin mencionar Love actually, y es que las dos películas comparten ambientación y gusto por los personajes caricaturescos, y te dejan la misma sensación de buen rollo (y las ganas de correr a abrazar a alguien).

La diferencia está en que aquí es Emilia Clarke la que soporta todos los focos (un poquito más de atención al resto de personajes, incluido Tom, no habría estado mal). Y en que la música de George Michael lo inunda todo.

Es casi imposible que no te saque al menos una sonrisa.

Henry Goulding y Emilia Clarke en Emilia Clarke y Emma Thompson en Michelle Yeoh en Last Christmas

Nota: 7 / 10

Para recordar:

El magnetismo de Emilia Clarke.

La extravagancia que destila la película: el personaje de Emma Thompson, la tienda de regalos, el uniforme…

Qué bien le sienta la música de George Michael.

Para olvidar:

El romance va perdiendo fuerza e interés a medida que avanza la trama.

Que todo gire taan alrededor de Kate.

¿Qué le pasa al pelo de Emilia Clarke en el tramo final?