La última genialidad de Pixar funciona como perfecta metáfora del verano de nuestra infancia. Porque Luca (Enrico Casarosa, 2021) es refrescante, divertida, emocionante y te deja un agradable recuerdo, pero tampoco una huella tan intensa que todo lo que venga después llegará medido por ella. Se ha dicho mucho, muchísimo, que Luca es una obra menor de Pixar –sí que es cierto que no ha llegado acompañada del ruido que suele preceder a las películas de la factoría–, y, en realidad, sabe a eso, a pasatiempo veraniego. Pero nada de qué alarmarse, porque es esa falta de pretensiones la que la hace tan deliciosa.

We can go anywhere, do anything… we just gotta stick together!

Luca (jacob tremblay)

La historia de Luca es aparentemente sencilla. Dos criaturas marinas que se convierten en humanos al salir del agua quieren ver mundo. ¿Y quién no ha querido salir a explorar alguna vez durante esas largas tardes de verano? Pero la primera parada para Luca y Alberto es un pueblecito marinero que teme a los ‘monstruos’ que viven en el mar. Así que estos dos amigos tendrás que ingeniárselas para conseguir su objetivo (ganar el trofeo de un torneo) sin que su verdadera naturaleza salga a la luz.

Su aventura está aderezada por un escenario al que a muchos nos encantaría ir a pasar el verano, ese pequeño pueblo italiano donde los días parecen ser eternos, la luz inunda cada rincón y las calles seguro que huelen a pasta. Vamos, que aunque sea solo por la ambientación, Luca merecería la pena.

Pero es que, además, esta nueva historia de Pixar habla sobre aceptar a quien es diferente, y lo difícil que es lanzarse al mundo cuando sabes que en más de un lugar vas a encontrar rechazo. Es una historia de valientes, una aventura con todas sus letras.

Pero lo mejor de Luca, es sin duda, que funciona como un tiro, de principio a fin. Es tan fácil ‘entrar’ en la historia y querer quedarse a vivir con estos chavales, que la película se disfruta muchísimo. Y el ritmo es bueno, se detiene justo cuando la trama lo pide, y avanza de manera ágil hacia su emotivo final.

Si las películas transmitieran un aroma, Luca olería, sin duda, a verano. A aventuras, a amigos, a helados, a sal, a juegos y a nuevos sueños. Quizás por eso enseguida apetece verla otra vez.


Nota: 7 / 10

Para recordar:

La ambientación.

Lo bien que funciona.

El diseño de los personajes.

La cantidad de recuerdos de los veranos de nuestra infancia que hace aflorar.

Para olvidar:

Echo de menos saber un poco más de estas criaturas marinas.