Cuando tienes los ingredientes perfectos, esto es, los personajes con química, el enclave idílico, una encrucijada… no necesitas irte más allá para construir una buena historia. Quizá por eso funcionan tan bien las películas de bucles temporales, sobre todo si son comedias. Repetir una y otra vez el mismo día es una magnífica opción. Como Palm Springs (2020), clara heredera de Atrapado en el tiempo (1993) que no solo hace reír, sino que además sorprende, y también enamora un poquito, con esta historia de romance, juerga y vitalismo.

It’s one of those infinite time loop situations you might have heard about.

nyles (andy samberg)

Comparar la película de Max Barbacow con el filme de culto que protagonizaba Bill Murray es inevitable. Al fin y al cabo, en ambas tramas sus personajes principales viven una y otra vez (puedes jugar a calcular cuántas) el mismo día, una jornada que, sin embargo, les gustaría que pasara volando. Y también en ambas, hay risas, secundarios con carisma y, sobre todo, una pareja protagonista que rebosa química.

Pero aunque los dos títulos parten del mismo punto, un bucle temporal sin explicación ni final a la vista, la manera en que se desarrollan poco tiene que ver.

Cristin Milioti y Andy Samberg en Palm Springs

En Palm Springs las víctimas del bucle son dos invitados a una boda que desearían estar en cualquier otro lugar, probablemente. Andy Samberg y Cristin Milioti dan vida a Nyles y Sarah, quienes pasan por todas las fases típicas de un bucle temporal al uso (y no voy a decir cuáles son que luego me decís que hago spoilers), pero que rápidamente aceptan la aventura para, ya de puestos, pasarlo bien. Esto da lugar a una serie de situaciones bastante divertidas, y facilita que los dos actores derrochen química.

Pero en el fondo, como las buenas historias, la desesperación pronto llama a la puerta y la fiesta se tuerce.

Lo mejor: cómo se cuenta

Lo mejor de Palm Springs no es su pareja protagonista, que podía ser, ni el innegable encanto de Cristin Milioti, ni la atractiva salida a escena de J.K. Simmons, sino la narración. Esos saltos en el tiempo y cambios de punto de vista (conocemos la historia desde el punto de vista de Nyles, pero también desde el de Sarah) mantienen la intriga y la expectación hasta el final. Y logran que una comedia romántica divertida y con personalidad (eso que llaman ‘cine independiente’) sea también una pequeña montaña rusa que te sorprende en cada ondulación.

J.K. Simmons en Palm Springs

Palm Springs estaba en mi lista de películas pendientes desde hace bastante tiempo, después de pasar con éxito por el festival de Sundance y sonar en la temporada de premios hasta arañar dos candidaturas a los Globos de Oro. Cuando por fin me senté a verla, no tenía ni idea de qué iba, y lo mucho que me sorprendió ha contribuido a que le siguiera dando vueltas un montón de días después.

Pero lo cierto es que pasan tantas cosas, y se cuentan tan bien (cuando hablo de narración, también me refiero al montaje, es estupendo), que Palm Springs pasa directamente de la lista de películas que te sorprenden a la de filmes que sabes que volverás a ver al menos una segunda vez.


Nota: 7 / 10

Para recordar:

La pareja protagonista.

El guion, la narración y el montaje.

La escena del ataque pirata.

La música.

La fuerza de presencia que tiene J.K. Simmons como villano.

Para olvidar:

¿Dinosaurios?


Por cierto, esto es lo que, hace 14 años, pensaba de Atrapado en el tiempo.